noticia

MANUEL AGUILAR: “UNA POBLACIÓN POCO PREPARADA EN EL ÁMBITO MATEMÁTICO ES UNA POBLACIÓN MÁS VULNERABLE” 13 septiembre 2018


El Profesor D. Manuel Aguilar, destacado investigador en Psicología de la Universidad de Cádiz, participó como expositor en el seminario “Diálogos entre Educación, Psicología y Sociedad” organizado por Universidad Santo Tomás Talca, Chile. 

Con la finalidad de actualizar, contextualizar y reflexionar sobre el aporte científico a la educación y ciencias sociales enfatizando en los proyectos de investigación de cada una de estas áreas, las escuelas de Psicología, Educación y Trabajo Social de la Universidad Santo Tomás Talca realizaron el martes 11 de septiembre el Seminario Internacional “Diálogos entre Educación, Psicología y Sociedad”.  

En este contexto, uno de los principales expositores fue el Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universidad de Cádiz, Manuel Aguilar, quien además es profesor titular de Psicología Evolutiva y de la Educación y docente de la asignatura de Dificultades de Aprendizaje de la misma universidad.

Miembro de importantes grupos de investigación, sus principales líneas de trabajo son las dificultades de aprendizaje, el desarrollo de las habilidades matemáticas tempranas y sus precursores y los alumnos con altas capacidades. Él expuso el tema “La investigación básica y aplicada sobre la cognición numérica”.

¿En qué consiste en términos generales la investigación presentada en el seminario?

“He mostrado una visión actualizada y sintética de qué se está investigando en lo que denominamos cognición numérica, cuáles son los factores que de alguna manera explican ese aprendizaje, ya que conociendo esos factores podríamos de alguna forma predecir el rendimiento de los niños y sobre eso proponer alguna intervención que paliara el déficit o retraso que pudieran tener. Quise presentar una visión actualizada del trabajo de los últimos años, sobretodo del 2017, me centré en factores específicos de ese tipo de aprendizaje matemático temprano”.

¿Cuál es el aporte a la educación de esta investigación?

“El aporte más importante es que conociendo esas bases cognitivas podríamos decir qué tipo de actividad conviene hacer, por ejemplo, en los primeros cursos. Qué actividad sería la adecuada para que este niño tuviera un desarrollo matemático correcto a lo largo de toda su escolaridad obligatoria. Sabemos que los índices de fracaso matemático son altos en todos los países porque una población poco preparada en el ámbito matemático es una población más vulnerable que la que tiene un buen desarrollo. Entonces cuando hablamos de investigación básica hablamos de cuáles son las raíces de ese aprendizaje y conociendo eso podríamos plantear una serie de actividades que demuestran la eficacia de una intervención”.

¿Qué importancia tiene detectar a edad temprana posibles dificultades de aprendizaje de las matemáticas?

“Es algo fundamental. A veces se le da menos importancia, ya que nos llamaría mucho más la atención un fracaso en lectura, alguien que no supiera leer con 8 o 9 años tendría más alarma y no ocurre eso en el caso de las matemáticas. Lo que dice la investigación es que el niño que presenta un déficit en los años de kínder o de jardín de infancia, lo mantiene a lo largo de la escolaridad, entonces es muy importante conocer los factores que podrían mejorar ese aprendizaje para que eso no ocurra”.

¿Cómo se detecta que un niño tiene este déficit o podría llegar a tenerlo?

“Es controvertido lo que sabemos, pero es fácil porque sabemos por ejemplo si un niño tiene dificultades para enumerar un conjunto pequeño de objetos, si necesita más tiempo del que le corresponde según los estándares nos está dando una pista de que esa capacidad de enumeración está un poco mermada y sobre eso podríamos saber algo. Incluso de habla de una detección muy temprana por el proceso que llamamos subitización que es la predicción de pequeña numerosidad sin tener que contar y parece que los niños que van a tener dificultades en eso tardan un poco más. Nosotros podemos ver una configuración de puntos como las de un dado de 4 o de 6 y un niño con dificultad tarda un poco más de tiempo. Esa investigación básica es la que nos está aportando ese conocimiento aunque muchos de los hallazgos son todavía controvertidos porque los estudios deben ser complejos, longitudinales y a largo plazo y es difícil mantener las muestras de niños participantes”.

¿Es efectivo que dependiendo de la edad de los niños ellos debieran tener ciertos grados de desarrollo en matemáticas?

“Gracias a la psicología del desarrollo, psicología cognitiva y a la neuropsicología, lo que sabemos hoy es que los niños tienen unas capacidades mayores de las que les suponíamos o pueden hacer cosas que antes pensábamos que no se podían hacer hasta que llegaran a cierta edad. Hoy hay estudios con los bebés que dicen que ellos son estadísticos, capaces de hacer cálculos de probabilidades o que son filósofos capaces de ver relaciones de causa y efecto. Gracias a eso sabemos que los niños tienen un mayor conocimiento numérico. Nosotros que trabajamos con los creadores de la metodología de enseñanza del algoritmo ABN (abierto basado en números), tenemos muestras de niños de 4 o 5 años con un desarrollo alto en matemáticas. Lo que ocurre es que a veces los estándares propuestos por los gobiernos coartan un poco ese desarrollo”.

¿Qué es lo que viene a futuro en las investigaciones sobre esta materia?

“Van en la búsqueda de factores de dominio general, es decir, qué parte de nuestros procesos cognitivos podrían explicar más de ese aprendizaje. Hablamos por ejemplo de inteligencia, del desarrollo del lenguaje, de la memoria de trabajo, por ejemplo ahora se está utilizando novedosamente qué desarrollo del lenguaje matemático tiene un niño, el vocabulario matemático como un factor predictor general de las matemáticas. Después hay una parte que son los factores más específicos que son la capacidad de subitizar, cómo desarrollar conteo, la enumeración o la estimación en la línea numérica. Por ahí van todos los trabajos y las aplicaciones”.